Volcán Miño

Miño

Volcán Miño

La Cuna del Loa

Toponimia: No es recomendado asignarlo a una lengua específica.

Pequeñas venas de agua cristalina que brotan pidiendo paso a la Madre Tierra, dando inicio al monumental desafío de atravesar el Desierto más árido del mundo. Bajo la sombra del volcán Miño, el Río Loa comienza su peregrinar por aleros y vados, por comunidades y pueblos, hasta encontrarse con el mar, tras recorrer más de 400 kilómetros, germinando vida y civilización.

Punto de referencia para las rutas precolombinas, transitadas por chasquis y caravaneros, el Volcán Miño ha estado ligado cosmogónicamente con culto del agua y a la ceremonia de limpieza de canales[2], pudiéndose encontrar tanto en su falda como cumbre con sitios arqueológicos ceremoniales que dominaban el horizonte del territorio del Alto Loa.